Wednesday, November 08, 2006

Zapatillas roñosas y viejas, rotosas, se les han pasado hasta espinas (y diablos que dolieron), se han mojado, han recorrido kilometros y kilometros... zapatillas viejas.... esta noche... ando distinta a las demás. No sé. Tal vez influyó el hecho de reir mucho, recordar viejos tiempos, ir al departamento de la Mariela y hablar con su hermana, junto con la Bárbara. Club de Lulú absoluto.
Siento esa libertad extraña. Una amarra se desligó de mi. Me siento algo más segura, tal vez sea la hora y el hecho de haber reido mucho.
A veces me pierdo. A veces siento que no se nada, y divago en toda la basura circundante. Me ahogo en gotas de rocío, me ahogo con facilidad. Me siento perdida y luego vuelvo a subir.
Es bueno sentirse acompañada, que las personas a una le tiren buenas vibras. De pronto se abre un pedacito de cielo y siento que todos los malos ratos valen la pena. Incluso aquellos.
Debo agradecerles a todos los que me han acompañado ultimamente. Y disculparme por no poder ver a aquellos que quisiera ver.
Falta poco...

1 comment:

Walala said...

recuerda chicuela

aun en la noche lluviosa mas oscura, sobre las nubes siempre hay estrellas...

yo te hago barra!!!